Cuarta ronda del Mundial de SBK en Monza

La cuarta cita de la temporada estaba programada para que fuera la gran fiesta del año en el Mundial de SBK. El campeonato celebraba en el Autodromo Nazionale di Monza sus bodas de plata, estaban invitados ilustres campeones de estos 25 años; y en las gradas los tifosi no fallaron (como casi nunca) con 85.000 aficionados durante el fin de semana. Pero algo tan impredecible como el tiempo convirtió las carreras en una lucha de los pilotos contra los elementos naturales… y los técnicos.

¿Qué pasó en Monza? ¿Por qué se canceló la primera manga de Superbike, se suspendió la segunda a mitad de carrera; al mismo tiempo que sí se disputaba la de Supersport? No es la primera carrera de la historia que se celebra en agua, ni siquiera la primera de esta temporada, acordémonos de Assen.

Pero Monza es un circuito especial. Tiene bien ganado el sobrenombre de «El Templo de la Velocidad» por las estratosféricas velocidades que se alcanzan aquí (Tom Sykes marcó un nuevo récord, 339,5 km/h). Esto implica unos reglajes especiales en las motos buscando desarrollos largos, pero también unos neumáticos especiales, por las aceleraciones y frenadas que soportan. Y en Monza los Pirelli de agua no aguantaron el asfalto cambiante de mojado a semiseco.

Las espectaculares imágenes de las gomas prácticamente desintegradas por la zona central con apenas tres o cuatro vueltas ilustran perfectamente lo que ocurrió. Checa ejerció de campeón del mundo y puso voz a los pilotos que avisaron de que solo disputarían la carrera con slicks y en seco. Al final solo se pudo correr media manga de las dos previstas y se adjudicaron la mitad de los puntos, poco botín para tanto esfuerzo.

Sykes volvió a pescar en río revuelto y sumó en Monza su segunda victoria en Superbike, la primera en seco… si es que se puede considerar seco el asfalto en la segunda manga. Checa se vio favorecido por las circunstancias y zanjó su teórico fin de semana más complicado con un séptimo y 4,5 puntos, solo 1 menos que Biaggi y 8 menos que el triunfador del fin de semana. Ya hay tres pilotos en 6 puntos y ocho en 33 puntos, en el campeonato más abierto de los últimos tiempos. Y este fin de semana vuelve la acción en Donington.

Guintoli y Sykes en Monza

 

SBK 1: Carrera cancelada

Durante todo el fin de semana las cambiantes condiciones climatológicas nos pusieron sobre aviso de lo que podría pasar el domingo, así que a nadie le sorprendió que se cancelase la primera manga. El único día que los pilotos disfrutaron de sol fue el viernes, cuando las BMW colaron a sus cuatro pilotos entre los cinco primeros, seguidos de cerca por las Aprilia y la Kawasaki de Sykes.

En un circuito tan rápido como Monza, era normal que mandaran las tres motos más potentes de la categoría. El agua caída el sábado en la Superpole igualó las mecánicas y colocó a Guintoli en la Superpole y a Checa en primera línea (4º). Pero también sacó a relucir un problema que nos amargaría el fin de semana. La durabilidad de los Pirelli de agua, que apenas aguantaban tres vueltas. Ya el domingo, en un warm up pasado por agua, había dudas de que se disputase la carrera…

El tiempo dio un respiro y aunque el asfalto tenía todavía parches de agua, se pudo dar la salida a una primera manga declarada en seco. Sykes y Guintoli se escaparon al inicio, mientras Melandri se fue al suelo antes de completar la primera vuelta. Con apenas tres giros completados, empezaron a caer las primeras gotas y fueron los propios pilotos los que avisaron para detener la carrera.

En este mismo instante, Hopkins, Salom y Gadea se fueron al suelo. Ninguno podría volver a salir. Hopkins se fracturó el pie derecho; Salom se dislocó el hombro izquierdo y la moto de Gadea quedó tan maltrecha que no se la pudieron arreglar para la segunda manga.

La parrilla se volvió a alinear, y en ese momento Checa tomó la voz cantante y organizó un corrillo con pilotos y Dirección de Carrera para avisar de que por motivos de seguridad, en estas condiciones era imposible salir a la pista. Varios pilotos inspeccionaron el trazado en coche justo en el momento en el que el cielo empezó a descargar como no lo había hecho en todo el fin de semana y la pista se inundó, lo que hizo más fácil la decisión de cancelar esta primera manga.

Sykes se coronó ganador en Monza

 

SBK 2: Sykes al sprint

Después de lo ocurrido en la primera, los pilotos advirtieron de que solo correrían con la pista seca, en una carrera que se recortó a 16 vueltas. Tal era la sensibilidad por disputar la prueba con las mínimas condiciones de seguridad que se completaron tres vueltas de reconocimiento antes de que los pilotos dieran el «ok». La última vuelta de calentamiento borró de la carrera a Fabrizio y Guintoli, que no fueron capaces de arrancar la moto.

Sykes se encargó de que esta segunda manga no tuviera mucha historia ya que en la primera vuelta sacaba 2 segundos, en la segunda 4 y en la tercera 6. El británico aflojó el ritmo mientras, por detrás, las Aprilia y BMW oficiales se disputaban el podio. Checa rodaba en este segundo grupo, aunque poco podía hacer en las rectas.

En la vuelta 8 volvió a aparecer la lluvia y volvieron a agitarse las banderas rojas que paraban la carrera, esta vez de manera definitiva, dando por concluida una cita aciaga en el 25 aniversario del Mundial de SBK. Como solo se completaron la mitad de las vueltas, de cara a la clasificación solo se otorgó la mitad de la puntuación.

Cluzel se coronó por primera vez en Monza

 

SSP: Estreno de Cluzel

Supersport se vio afectada por el chaparrón caído durante la primera manga de Superbike y su consiguiente retraso. A pesar de que las condiciones del asfalto eran muy complicadas, nadie se planteó suspender la carrera ya que los neumáticos de agua de las «seiscientos» no habían padecido los problemas de desgaste de la categoría reina.

Con estas circunstancias se alineó una parrilla encabezada por Sam Lowes (tercera pole consecutiva) y seguido de cuatro Kawasaki. La salida fue limpia y nadie se fue al suelo en la «Prima Variante». Pero las caídas no tardaron en llegar y antes de acabar la primera vuelta uno de los favoritos, Broc Parkes, se fue al suelo cuando lideraba la carrera.

Lowes tensó el grupo a partir de la vuelta dos y se llevó tras de sí a Jules Cluzel. Por detrás, el único piloto de Kawasaki que salvaba los muebles era Kenan Sofuoglu que vivía una bonita lucha por el tercer puesto con el sorprendente Imre Toth. El momento clave de la carrera se produjo en la vuelta 6, cuando Lowes se coló en la Variante Ascari y, tras un paseo por la tierra, se reincorporó al asfalto con el grupo perseguidor a más de cuatro segundos de Cluzel.

A partir de ese momento, Lowes se lanzó en una peligrosa persecución en la que cada giro rebajaba la vuelta rápida del día y arañaba décima a décima al líder. La caza concluyó en la última curva (Parabólica) de la última vuelta, cuando pasó a Cluzel pero su trazada se fue larga y el francés recuperó la posición. A pesar de este fallo, Lowes marcó el mejor crono del día en este último giro, rebajando en casi un segundo su vuelta rápida del penúltimo paso por meta.

Gran victoria de Cluzel que estrena su palmarés de Supersport en su cuarta salida y se convierte en el 39º ganador en la categoría. El francés es un recién llegado al campeonato, aunque su experiencia en el Mundial Moto2, donde en 2010 acabó 7º en la clasificación sumando una victoria y un podio, le convertía «de facto» en uno de los pilotos punteros.

Cluzel se convierte en el cuarto ganador en otras tantas carreras, en una categoría sin un referente. Parecía que Sofuoglu o Foret, ambos con títulos de SSP en sus mochilas, podrían ejercer ese rol de pilotos a batir, pero en las dos últimas carreras las Honda se han impuesto a las Kawasaki. De hecho y a pesar de no haber sumado todavía ninguna victoria, todos dan como principal favorito a Sam Lowes, aunque su irregularidad sea un hándicap demasiado grande si quiere ser campeón del mundo.

 

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